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lunes, 18 de noviembre de 2013

Las Capacidades Humanas y el Desarrollo

La noción más básica del Enfoque de Capacidades se refiere a los "funcionamientos". Los funcionamientos representan partes del estado de una persona: en particular, las cosas que logra hacer o ser al vivir. La capacidad de una persona refleja combinaciones alternativas de los funcionamientos que ésta pueda lograr, entre los cuales puede elegir una colección. (Sen. 2002)
Algunos autores, entre ellos…han discutido, ampliado y algunas veces criticado el enfoque sobre la capacidad. En efecto, se requiere de una explicación más clara del enfoque, en particular debido a algunos problemas de interpretación que han surgido en su evaluación y uso.

El enfoque de las capacidades, propuesto por el economista y filósofo indio Amartya Sen es hoy día, una de las iniciativas más influyentes en la economía y la filosofía política contemporánea. Este enfoque conlleva una demanda por la libertad entendida como capacidad, ello implica que los individuos tienen el reto de construir una sociedad libre e igualitaria que permita que la vida humana se viva con dignidad. Una vida con dignidad se constituye en la medida en que las personas cuentan con un conjunto de capacidades para funcionar, que les permiten alcanzar aquellos aspectos que consideran valiosos para sus vidas. El reto para las sociedades democráticas contemporáneas es la construcción de una conciencia moral social. Una sociedad que sienta vergüenza moral por situaciones tan indignas como la desigualdad, la carencia de bienestar, el estado de pobreza o miseria de alguna persona en particular, representada en la ausencia de capacidades
Al introducir el concepto de capacidades entiende por dicho concepto el que una persona sea capaz de hacer ciertas cosas básicas, como la habilidad de moverse, de satisfacer sus necesidades alimentarías, de disponer de medios para vestirse y tener alojamiento, o la habilidad de participar en la vida social de su comunidad. Estas capacidades las reconoce como básicas en la medida en que no se encuentran representadas o reflejadas en la igualdad de utilidad ni en la de los bienes primarios expuesta por Rawls en su teoría de la justicia como equidad. Así nació el concepto de capacidad, ligado a las exigencias de la igualdad en la discusión de la economía contemporánea. (Urquijo. 2007)
Desde el enfoque de las capacidades, Amartya Sen analiza los problemas sociales que afectan el bienestar humano como la desigualdad, la pobreza, la calidad de vida, la ausencia de desarrollo, permitiendo una nueva visión de estos problemas, incluso, llega a redefinirlos, permitiendo evaluar los alcances y límites de una sociedad verdaderamente libre.
El tema de las capacidades humanas resulta de gran relevancia en el proceso de Desarrollo, especialmente creo que tiene un gran valor para los países de América Latina, ya que las fórmulas aplicadas no han arrojado el resultado esperado y se hace necesaria la aplicación de mecanismos que tengan en cuenta las realidades y dinámicas propias de la región. En la actualidad existen múltiples propuestas para dar una mirada al capital Social, entendido como el conjunto de normas, redes y organizaciones construidas sobre relaciones de confianza y reciprocidad, que contribuyen a la cohesión, el desarrollo y el bienestar de la sociedad, la capacidad de sus miembros para actuar y satisfacer sus necesidades de forma coordinada en beneficio mutuo, y una mirada a la cultura, como elementos fundamentales del desarrollo.
En lo relacionado con la concepción del PNUD, la utilización del índice de desarrollo humano como indicador del nivel de desarrollo de una población o región, está basado en la idea de que si bien el crecimiento económico es  necesario para analizar el avance de un país, no es un elemento suficiente. Es aceptada la idea de que son conceptos que están relacionados, pero que son diferentes. Los indicadores del PIB per cápita, usados históricamente como medidores del desarrollo, resultan incompletos y no proporcionan una información completa. La medición del bienestar debe concebirse como un proceso que integra varios componentes, tales como el acceso a bienes y servicios, opciones o capacidades reales de planes de vida y un nivel de satisfacción individual.
Cuando se mira la realidad sociopolítica de un país como Colombia que tiene a más de tres millones de niños y niñas que no tienen acceso a la educación básica, con una tasa de desempleo del 20%, donde la corrupción tanto del sector público como del privado es el pan de cada día, con un índice de pobreza que supera a más de la mitad de su población, y más de doce millones de personas viven en la indigencia, donde la violencia física es una práctica diaria, la perspectiva que brinda el enfoque de las capacidades resulta más que pertinente. Más aún, si se amplía este panorama al contexto de la sociedad Latinoamérica y mundial, donde el 80% de la población del planeta vive en condiciones de pobreza.
Por otro lado y enriqueciendo los espacios, el concepto de desarrollo humano nos permite al dar una mirada a algunas de las crisis que vive el mundo, como lo es la crisis ecológica actual y el cambio climático, y revisar las acciones, los planes que se han ejecutado para redireccionar los procesos, haciéndolos inclusivos, así como puede crear los escenarios para el consenso y sacar adelante procesos que aporten a disminuir los problemas y las inequidades que afrontan los países Latinoamericanos.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Ciudadanía y Capital Social: El reto de la democracia en Colombia

Quiero utilizar este espacio para manifestar lo que pienso y siento al respecto de lo que en mi peregrinaje por este mundo mis ojos perciben, mis oídos escuchan y mis sentidos captan.
En esta oportunidad deseo detenerme en un tema que ha impactado mi vida y me confronta, el tema de la construcción de ciudadanía y de capital social en nuestro país. Me asombra el silencio de la gente, me impacta ver las calles de mi ciudad llenas de basura, el desdén, la frivolidad, la liviandad de la gente a mi alrededor.
Hago un llamado a la sociedad, llamado a reconsiderar la posición que hemos asumido, a despertar del letargo que día a día asfixia nuestra condición de ciudadanos.

Es de vital importancia que pensemos en la ciudadanía como una actitud de vida proactiva, que busca mejorar las condiciones de vida, tanto propias, como las condiciones de vida de la colectividad. Pensar en una formación de ciudadanía y capital social para el desarrollo que empieza en casa, en la familia, despierta muchas inquietudes, pero no podemos dejar de lado la realidad del papel de agente educador que tienen estos espacios.
Frente a la crisis de ciudadanía evidente en Colombia, quiero apostarle a la educación  como elemento reparador y transformador. La educación para la ciudadanía es un desafío inaplazable que emplaza a toda la sociedad colombiana, porque en la medida en que mejoremos nuestras capacidades, mejoraran nuestras relaciones, mejorara nuestra calidad de vida, nuestras instituciones y nuestra calidad democrática. Un ciudadano se va formando a través de todas las experiencias que vive, desde el hogar, algunas formales otras no. Esta formación es también un proceso que no tiene fin, es un camino de aprendizaje continuo.
Por dónde empezar? Hay que empezar por los pequeños pasos, poco a poco, día tras día.  Se requiere dar la espalda y no seguir en la línea tradicional de la región de esperar sentados las grandes transformaciones, como si fueran a caer del cielo, o mejor, del norte; o seguir una corriente de moda.
El reto de crear capital social y fortalecer una ciudadanía para el desarrollo implica edificar y trabajar simultáneamente diversos frentes, desde el hogar, las escuelas, las universidades, Las Iglesias, el barrio, la comunidad, las organizaciones de la sociedad civil; como espacios de ciudadanía. Todo esto en procura de desarrollar capacidades que permitan a los niños y niñas, a los jóvenes y a la sociedad en general, alcanzar los conocimientos, actitudes y aptitudes para la construcción de una cultura de ciudadanía. Aceptemos el desafío de ser agentes de cambio para nuestra sociedad. ¡Despierta Cartagena!, ¡Despierta Colombia!

Un abrazo!